A fines de esa década se quitó un área de menos de 2500 kilómetros cuadrados a Nueva Gales del Sur para crear el Territorio de la Capital Australiana (ACT) al que se le dió el nombre de Camberra, que viene de la palabra aborigen Kamberra que significa “lugar de encuentro”
Canberra, donde también se encuentra el Australian War Memorial y el Instituto Australiano del Deporte, había existido antes de la creación del ACT, aunque en una escala mucho menor.
En el año 1824 se asentaron los primeros europeos en el lugar; se dice que la primera concesión de tierra había sido comprada por Joshua Moore. Veinte años más tarde se fundó el pueblo llamado “Canberra”.
Sin embargo, no fue sino hasta el Siglo XX que la ciudad de hoy comenzó a tomar forma. El arquitecto estadounidense Walter Burley Griffin ganó la competencia internacional para diseñar la nueva capital y, a pesar de que los trabajos comenzaron en 1913, fue un proceso lento a causa de disputas políticas y de la Primera Guerra Mundial.
En el año 1927 el Parlamento se sentó por primera vez en Camberra y el desarrollo siguió lentamente hasta que, con la fundación de la Comisión de Desarrollo de la Capital Nacional en 1958, fue adquiriendo ritmo.
Durante las siguientes dos décadas se construyeron edificios y monumentos tales como los Jardines Botánicos Nacionales y la Biblioteca Nacional. También se creó un gran lago artificial, al que llamaron Lake Burley Griffin por el diseñador de la ciudad, y en la actualidad es el centro de la ciudad.