Las finales de la RWC se han definido en forma diferente. Los duelos fueron cambiando. En estos quince años de historia de las RWC, el juego colectivo, mezclado con las destrezas individuales, fueron los factores claves en las definiciones.
Los conjuntos buscando su objetivo principal, el triunfo, con distintas tácticas, pero siempre apostando a obtener la Copa Webb Ellis. Hasta la fecha alzaron la citada Copa, Australia en dos oportunidades, Nueva Zelanda y Sudáfrica.
Primero Nueva Zelanda
En 1987 se puso en marcha la RWC, se jugó en Nueva Zelanda y en Australia. Los All Blacks llegaron a la final y ganaron por 29 a 9; el otro finalista fue Francia.
El duelo entre los medios scrum es digno de destacar. Por el lado de nueva Zelanda el capitán David Kirk, por los franceses Pierre Berbizier, el duelo de los “diminutos” fue una de las atracciones del encuentro.
Lo ganó Kirk porque contó con el apoyo del ahora entrenador de Italia, el ex wing neocelandés John Kirwan, una de las estrellas de ese primer mundial. Nueva Zelanda utilizó el lado ciego para ganar ese partido y David Kirk fue el estratega.
Apareció Australia
En 1991 Australia llegó a la final y ganó. Venció en Twickenham a los locales, Inglaterra, por 12 a 6. El duelo fue entre el apertura Michael Lynagh y el wing David Campese, por los Wallabies y los centros Will Carling y Jeremy Guscott por el lado de los ingleses.
Entre Campese y Lynagh liquidaron el partido. Los ingleses buscaron con sus centros pero sus intentos no prosperaron. Ya se vislumbraba que las defensas eran cada vez efectivas.
Los ataques chocaban ante los movimientos defensivos. Solo una genialidad podía desnivelar; esa tarde en Londres entre Campese y Lynagh la hicieron y Australia fue el campeón.
Debutó Sudáfrica
En 1995 se incorpora Sudáfrica a la RWC. Llega a la final y en un agónico final derrota a Nueva Zelanda por 15 a 12. Fue una final atípica sin tries, donde los pateadores y aperturas Andrew Merthens de Nueva Zelanda y Joel Stransky de Sudáfrica fueron los verdaderos protagonistas.
Fue la única final donde se jugó tiempo suplementario en la historia de la RWC. El rugby se desarrollaba, buscando continuidad con movimientos rápidos y sorpresivos, los entrenadores movían las piezas dentro del campo con cautela e inteligencia.
Las estrategias defensivas triunfaban pero aparecían las destrezas individuales para definir los partidos. Joel Stransky, el pateador de Sudáfrica le dio esa tarde una gran alegría a todos sus compatriotas en su primera participación en una RWC.
Otra vez Australia
En 1999 Australia obtiene por segunda vez la Copa Webb Ellis, derrota a Francia, que llega por segunda vez a una final, por 35 a 12. Los Wallabies desplegaron una excelente defensa durante ese torneo.
Francia dió la sorpresa con su triunfo ante uno de los favoritos, Nueva Zelanda, con Jonah Lomu como principal abanderado. El juego colectivo, con velocidad y sorprendente de Francia generó cierta incertidumbre en el resultado de la final. Las rápidas apariciones del wing Christophe Dominici hicieron estragos en las defensas rivales en ese torneo.
Pero los Wallabies fueron ese día efectivos en la defensa y contundentes en la definición, llegaron al try el wing Ben Tune y el tercera línea Owen Finegan. El fullback Matt Burke estuvo muy efectivo con el pie y el capitán de los australianos, John Eales levantó la copa por segunda vez.