Antes de la RWC 1995, pocas personas habían escuchado hablar de Jonah Lomu fuera de Nueva Zelanda. Pero unas semanas más tarde, cuando éste neocelandés que entonces tenía 20 años dejó Sudáfrica, registró su nombre en boca de todos.
Los Springboks pueden haber derrotado a Nueva Zelanda en la final, pero Lomu, quién el año anterior se había convertido en el All Black más joven al debutar ante Francia a los 19 años y 45 días, había salido en todas las primeras planas como “Jugador del Torneo”.
Lomu, con un poderoso físico nunca antes visto en un wing y con un devastador ritmo imposible de igualar, había dado muestras de su talento en el partido del Grupo C ante Irlanda, cuando apartó a cuatro jugadores en su corrida de 80 metros antes de dejarle el try a Josh Kronfeld.
Sin embargo, fue el 27 de mayo en Johannesburgo, cuando el mundo entero conoció verdaderamente a este fenómeno llamado Jonah Lomu. Sus cuatro tries en la victoria neocelandesa por 45 a 29 ante Inglaterra, en la semifinal disputada en el Ellis Park, dejaron al equipo europeo traumatizado.
En el kick-off, Nueva Zelanda dio vuelta la partida y en un par de minutos Lomu ya había anotado uno de los tries más memorables en la historia de la RWC, apartando a Tony Underwood, dejando atrás a Will Carling y atropellando a Mike Catt para llegar al ingoal.
“Para ser sincero no recuerdo bien el partido ante Inglaterra”, reveló Lomu, quien ha anotado 15 tries a lo largo de dos RWC, ocho de ellos en 1999, marcando el récord en ese torneo.
“Como dije en aquel momento, era como si hubiera estado en un cuento de hadas cuando salí del campo. Había estado muy promocionado antes del encuentro y al final resultó ser uno de esos partidos en que todo cae en su lugar”.
Lomu, a quien se le ha diagnosticado una extraña enfermedad renal –Síndrome Nefrótico- en 1996 y se sometió a diálisis a principios de este año, es el tercer mayor anotador de tries en Tests de la historia de los All Blacks con 37 conquistas en 63 Tests.