Uno de los mejores jugadores de todos los tiempos, Serge Blanco, reunía todas las cualidades que han estado asociadas al rugby francés por mucho tiempo, imprevisible en sus movimientos y el talento típicamente francés, hasta la pasión que ponía en cada partido.
El fullback -nacido en Caracas, capital de Venezuela, pero criado en Francia- tenía ritmo y mentalidad de ataque a la vez, y era reconocido por sus contraataques desde el fondo de su propio campo.
Blanco, quien increíblemente fumaba 60 cigarrillos por día durante su carrera, hizo su debut internacional con el seleccionado francés en noviembre de 1980 ante Sudáfrica en Newlands, en un partido que los visitantes ganaron por 37 a 15.
Ganador del Gran Slam con Francia en 1981 y 1987, Blanco apoyó un try en el empate a 20 ante Escocia, en su debut en una RWC durante el torneo inaugural. Sin embargo, fue en la semifinal ante Australia que éste francés acaparó todas las miradas.
Blanco había estado en duda para este encuentro, ya que seis días antes se había lesionado la rodilla en la victoria ante Fiji por los cuartos de final, pero finalmente integró el equipo desde el principio del partido, en el que tuvo sus momentos buenos y malos.
Los malos momentos vinieron con su decisión inoportuna de correr desde su línea de 22 metros, dando como resultado un penal para los australianos, convertido por Michael Lynagh, que dejaba el partido 24-21 a favor de Australia. Didier Camberabero pateó otro penal que igualaba el resultado, y la multitud en el Concord Oval ya estaba a la espera del tiempo suplementario.
Sin embargo, el brillante Blanco tenía otra idea en mente cuando recibió la pelota a 30 metros del ingoal australiano. Olvidándose de su lesión, dejó atrás a los backs australianos para terminar apoyando en la esquina el try de la victoria.
Sorprendentemente, éste fue uno de los dos únicos tries que Blanco apoyó en un Mundial, pero fueron muchos los que generó con su gentileza y elegancia.
Serge Blanco fue capitán del equipo francés en la Copa del Mundo de 1991 antes de retirarse -luego de la derrota ante Inglaterra en los cuartos de final- con 93 fantásticos partidos en la selección y un récord francés de 38 tries.