Argentina se encontró en favorable posición de no tener que clasificar para la RWC 2003, ya que había confirmado su lugar llegando a los cuartos de final en el campeonato anterior.
Los Pumas, como se conoce al equipo nacional, vivieron su RWC más exitosa en 1999, cuando vencieron a Samoa y Japón después de una ajustada derrota ante Gales en el partido inaugural, llegando así al partido de clasificación para los cuartos de final contra Irlanda.
Irlanda era el favorito para ganar, pero los argentinos tenían otra idea en mente y se recuperaron de la derrota por 21a 9 en el último cuarto de partido consiguiendo una victoria por 28 a 24, con el try de Diego Albanese en el minuto 75 y el siguiente penal convertido por Gonzalo Quesada.
Argentina perdió en cuartos de final ante Francia, habiendo estado solo cuatro puntos abajo cuando quedaban quince minutos para el final del partido; pero haber llegado a esta instancia ya era todo un logro para los argentinos, después de haber cambiado tres veces de entrenador durante los dos meses previos al torneo.
Hasta ese entonces Argentina había conseguido un solo triunfo en tres Mundiales: el encuentro ante Italia en el campeonato inaugural de 1987 que ganó por 25 a 16; pero Marcelo Loffreda llevará a sus jugadores a Australia esperando como mínimo otra participación en cuartos de final.
Estas expectativas vienen a costa de algunos resultados dignos de admiración: nada menos que las dos victorias ante Francia y la ajustada derrota por 26 a 25 ante Sudáfrica en el 2003. El equipo de Menores de 21 de Argentina también terminó con un destacado tercer puesto en la RWC M21 de la IRB.
El rugby argentino es conocido tradicionalmente por la fuerza y el poder de sus delanteros, pero sus adversarios subestiman el talento que hay detrás del scrum con el riesgo que implican jugadores como Agustin Pichot, Felipe Contempomi y Diego Albanese.
Posiblemente, el mejor jugador de la historia en vestir la camiseta argentina haya sido Hugo Porta, uno de los mejores aperturas de todos los tiempos que ganó 57 partidos con Los Pumas y fue el capitán en la RWC 1987.