Su primer encuentro se remonta al 6 de junio de 1998 en el Suncorp Satdium de Brisbane. Stephen Larkhan se desplazó desde su posición de fullback a la de apertura para enfrentarse a un joven Jonny Wilkinson de apenas 19 años.
El resultado fue indiscutible: 76 a 0 para Australia, con tres tries del número 10 de los Wallabies.
Ha pasado algún tiempo desde entonces, y hoy, Jonny Wilkinson es considerado por muchos el mejor jugador del mundo.
Wilkinson vs. Larkham
En el partido de semifinales contra Francia, el joven apertura inglés fue el autor de todos los puntos del XV de la Rosa, anotando tres drops y cinco penales.
Hizo un partido remarcable, obligando correr a los franceses y poniéndolos en presión constantemente en su campo con un juego al pie de excelente inteligencia táctica.
Pero es un error encasillar a “Wilko” únicamente en el rol de estratega. Es a la vez, un buen defensor y un atacante peligroso con el balón en las manos.
Stephen Larkham no se quedó en el camino desde la primera vez que se enfrentaron, consiguió ser campeón del mundo en 1999 y encadenó victorias en el Tri Nations frente a los Springboks y los All Blacks.
Pero el australiano parece tener un límite. Después de un año su rendimiento en el seno de los Wallabies no ha sido el mismo. En el partido de cuartos de final de la RWC 2003 ante Escocia estuvo lejos del nivel que consiguió en las temporadas precedentes.
Tras el inicio del torneo, se somete a un trabajo específico bajo las órdenes del entrenador Eddie Jones: “Stephen Larkham entrena su juego al pie 500 veces más que dos años atrás.”
Wilkinson el 10 completo, Larkham el dinamizador
Para el próximo sábado, el duelo está servido. Ambos aperturas deberán contar con el trabajo de sus delanteros, del rendimiento en el scrum, de la eficacia en el lineout y de los balones de recuperación en defensa.
Pero, de momento, algo más completa la ficha técnica de Wilkinson: sus tiros a los palos. El hombre de la súper bota, es capaz de meter bajo presión constante al equipo adversario, haciéndolo retroceder constantemente hacia terreno propio.
Larkham no patea a los palos, ha delegado esta función al centro Elton Flatley. Luego parece que Wilkinson es un apertura completo, patea los penales, las salidas de 22 y Larkham se centra en dinamizar el ataque con pases, fintas y carreras en penetración que hacen de él casi un centro más.
Ironías de la vida, puede ser que los tres tries que Larkham consiguió en aquel 6 de junio de 1998 le den a Wilkinson los motivos suficientes como para intentar devolverle tal humillación. Pero .... veremos qué ocurre.