Si cuando la familia se siente alrededor de la mesa para celebrar Navidad faltan dos niños, Eddie Jones (el entrenador del equipo derrotado en la final de la RWC 2003) dirá que están practicando drops en el fondo.
Cada Navidad hay algo para consentir a los niños: Tortugas Ninjas, video games, bicicletas o monopatines.
Este año, Jones teme que el regalo preferido será un par de botines Jonny Wilkinson y algunos secretos para convertir drops.
Jones tuvo que observar como la estrella inglesa, Jonny Wilkinson le arrebató la RWC 2003 a los Wallabies en el último minuto de la épica final con un drop con su marca registrada. A pesar que lo pateó con el pie equivocado.
Jones dijo que el impacto de ese remate, que cerró el marcador de 20 a 17 a favor de Inglaterra, aún no se ha evaluado.
Saca conejos de la galera
“Es relampagueante como el aviso comercial sobre sus zapatos” dijo Jones. “Saca conejos de la galera y convierte jugadas simples en puntos,” agregó.
“Ha tenido un impacto significativo en el juego y fue un factor importante para que Inglaterra ganara la RWC.”
“Probablemente en estos momentos haya chicos en todo el Hemisferio Norte, poniéndose sus botines y practicando drops.”
Los Wallabies mantuvieron a Wilkinson por debajo de su promedio de puntos por partido (16) en este Torneo, pero sus 15 tantos contribuyeron hicieron la diferencia.
El sutil pateador finalizó la competencia de la forma más prolífica, tras anotar 113 puntos en seis partidos.
Gregan se saca el sombrero
El capitán de los Wallabies, George Gregan, solo tuvo palabras de elogio para la habilidad de Wilkinson bajo presión y contra la defensa australiana.
“Perdió algunos lanzamientos al principio pero acertó en el que más importó y uno tiene que sacarse el sombrero ante él,” dijo Gregan.
Los Wallabies lucharon contra un marcador adverso de 14 a 5 al final del primer tiempo, para llegar empatados en 14 al final de los 80 minutos.
Dos eximios pateadores
Ambos equipos marcaron un try de muy buena factura, en medio de un campo en mal estado y tuvieron dos eximios pateadores en Wilkinson y el centro australiano Elton Flatley. Ambos anotaron cuatro penales, para llevar el clima del partido a su expresión más alta, durante la final de la quinta RWC.
El wing australiano Lote Tuqiri abrió el marcador con un try a los seis minutes, luego de superar en el salto a Jason Robinson, para recoger un pase en profundidad efectuado con el pie por el medio apertura Stephen Larkham.
Inglaterra respondió con calma, orquestando su accionar alrededor de Wilkinson, para pasar adelante en el marcador y convertir un try que comenzó con una brillantez de Lawrence Dallaglio apoyando por Wilkinson quien tuvo tiempo y espacio para poner a Robinson camino a la ingoal.
Inglaterra se fue al descanso en ventaja por 14 a 5, pero Australia empató el marcador en 14 sobre los 78 minutos de juego, merced a tres penales muy bien ejecutados por Flatley.
La obra maestra
Vino la prórroga donde Wilkinson y Flatley dejaron las cosas 17 a 17. Faltando un minuto, la obra cumbre de la noche de este niño mimado del rugby union se hizo presente. Un drop agónico pasó entre los postes y esto hará que muchos chicos del globo pidan zapatos con su marca el arbolito de esta Navidad 2003.