En la RWC 1999 el apertura de Canadá, Gareth Rees, se convirtió en el primer jugador en haber participado en cuatro Copas del Mundo.
Pero mientras disfruta de esta quinta Rugby World Cup desde la grada, el sexto máximo anotador de todas las RWC no se ha desvinculado totalmente aun del mundo del rugby.
El veterano ha ofrecido sus servicios para ayudar a fomentar el juego en los países menos desarrollados en nuestro deporte.
“Creo que tengo una perspectiva única gracias a haber vivido en Europa, crecido en Canadá y haber trabajado durante mucho tiempo en los EE.UU.”, dijo el apertura el día antes de las semifinales de esta RWC.
Creo que hay mucho trabajo que hacer para ayudar a los países en desarrollo de rugby y lograr alguna sorpresa en próximos mundiales”, comentó.
La Copa es especial
La Copa del Mundo es especial para Rees y se da cuenta de lo importante que puede ser la participación en ella para el fomento del deporte en ese país.
“He jugado en cuatro; ha sido una enorme parte de mi vida”, dice Rees.
“Con el evento de la Rugby World Cup la gente no se da cuenta de lo importante que es en una zona como Norteamérica, que no hay gran cobertura del rugby. Una Copa del Mundo es algo que apoyan la prensa y los patrocinadores”, añadió.
El antiguo Director General de la Federación Canadiense de Rugby vio con tristeza cómo su compañero de tres RWC Al Charron salía en camilla de su cuarta aparición contra Tonga.
“Espero que su cabeza esté bien, se dio un golpazo y fue triste de ver. Al había realizado una gran carrera. Lo hizo muy bien”, declaró.
“Estará de vuelta en Ottawa con Arnette (su esposa) con la que intentará crear una familia y buscar un trabajo de verdad. Pero ha sido un sirviente magnífico, siempre predicando con el ejemplo”, asegura.
Un gran récord
La despedida de Rees de las Rugby World Cups fue mucho más digna que la de Charron; fue en 1999 y Canadá venció contundentemente a Namibia por 72 a 11. Marcó un hito en el rugby canadiense siendo 55 veces internacional y anotando 487 puntos.
Pero su momento cumbre fue en la RWC 1991 cuando jugó los cuartos de final contra Nueva Zelanda.
“Los cuartos de final del 91 fueron especiales ya que conseguimos llegar con nuestro equipo a un lugar no muy esperado debido a los escasos recursos con que contábamos”, recordó Rees.
Canadá perdió en aquella ocasión por 29 a 13 pero salieron del campo con la cabeza bien alta.
“Estar en unos cuartos de final contra los increíbles All Blacks, fue simplemente especial. Nos cerramos en banda y no dejamos que pasaran. Estar allí vistiendo la camiseta de Canadá fue algo muy especial”, concluye el norteamericano.