En junio de 2003, los planes canadienses para Rugby World Cup se desestabilizaron. Primero, se perdió al capitán y jugador más experimentado Al Charron – 73 veces internacional – cuando se lastimó los ligamentos de su rodilla. La necesaria operación puso en duda su participación en su cuarta RWC.
“Es quien marca el paso del equipo,” dijo el entrenador David Clark. “Es a quien todos siguen y en quien confían.”
Luego, Canadá jugó mal al perder 43 a 7 contra Inglaterra y 16 a 11 contra su vecino y rival Estados Unidos en la primer Copa Churchill en Vancouver. “Decepcionante,” dijo Clark. “Pero no contemplamos entrar en pánico. Tendremos que recuperarnos con el trabajo.”
Aun así, hay muchas esperanzas en el equipo canadiense. La primera línea fue sólida contra estos rivales, con Rod Snow, de Newport y el ex pilar derecho de Bridgend Jon Thiel pudiendo controlar a sus rivales.
Los puestos, bien cubiertos
En el puesto de hooker Canadá tiene la fortuna de tener dos jugadores totalmente diferentes pero igualmente eficientes. Pat Dunkley, el mayor, se pudo recuperar después de una enfermedad alimenticia en el 2000 y es el más potente y directo de los dos, mientras que el ex capitán de Canadá Sub 19 Mark Lawson tiene un juego de mayor movilidad, siendo de menor tamaño y capaz de correr a lo largo y ancho del terreno.
En la segunda línea está Mike James, del Stade Francais y veterano de dos RWC, controlando el line out y dándole potencia al scrum. “Puede no parecer mucho, pero ponerse la camiseta del país con la hoja de arce es muy especial,” dice James. Y lo demuestra.
Lo acompañará en la segunda línea Colin Yukes, el nacido en Australia y ex NSW Jeff Reid o John Tait del Brive – Canadá tendrá bien cubierta la posición.
El único especialista como tercera del lado abierto es Adam van Staveren, aunque con el octavo Phil Murphy y Jamie Cudmore de Llanelli y confiando en la recuperación de Charron, Canadá tiene opciones para la tercera línea.
Los tres cuartos al poder
En el pasado, Canadá dependía del poder del juego de sus forwards pero en recientes años fueron los tres cuartos los que jugaron en forma más regular, mejorando a cada partido y convirtiéndose en una unidad eficiente y potente.
Morgan Williams, del Saracens, ya tiene suficiente experiencia tras aparecer en el escenario internacional en Francia durante la RWC pasado, en 1999. Es el titular, pero tiene un buen suplente en Ed Fairhurst.
Jared Baker y el veterano Bob Ross – internacional desde 1989 – lucharán por la casaca número 10. En el centro estarán John Cannon, de Rotherham, el capitán del seleccionado canadiense de seven Marco Di Girolamo y Nik Witkowski quienes se disputarán los dos lugares en el equipo titular.
Las últimas temporadas han visto al recordman canadiense de tries Winston Stanely (anotó 21) jugando de fullback, aunque ahora ha regresado al puesto donde su capacidad para marcar tries es mejor utilizada.
Sean Fauth, que anotó dos tries contra Inglaterra en 2001, seguramente también juegue como wing, mientras que de fullback estarán los dos nuevos reclutas australianos James Prichard y Quentin Fyffe, sorpresas en el seleccionado.
Prichard, de poca experiencia en el rugby internacional, ha tenido grandes partidos para el equipo Prairie FIRE en la Súper Liga del rugby canadiense.
“Prichard demostró que es seguro como pateador y fullback,” dice Clark. “Lo hicimos venir a Gales el año pasado para que practique con el equipo y es un jugador que confiamos dará buenos resultados.”
Los rivales: NZ, Italia y Tonga
En la RWC se enfrentarán a los All Blacks el 17 de octubre. “Siempre que se juegue contra ellos es un honor y un privilegio,” dice Clark. “Será una gran prueba para nuestra defensa y queremos atacarlos todo lo posible para ver cuanto aguantan.”
“Contra Italia jugaremos en Camberra cuatro días después, utilizando un día de viaje para llegar allí. Están jugando muy bien bajo la dirección de John Kirwan. Nos presentarán los mismos desafíos que Gales – tienen bueno jugadores y un pack organizado.”
El ultimo partido será contra Tonga, del que sabemos poco. No hemos jugado contra ellos desde el 2000 en Vancouver, cuando los vencimos 29 a 11 – el año anterior habíamos perdido 18 a 10 en Nuku'alofa. Siempre tienen jugadores que puede desequilibrar y una buena defensa. Tonga puede ser la sorpresa en nuestro Grupo.”
Resumido de la sexta edición de la revista IRB World of Rugby