Escocia se aseguró un lugar en la RWC 2003 al llegar a los cuartos de final en el torneo anterior, continuando con su récord de haber llegado a esa etapa en cada uno de las cuatro copas mundiales que disputó. La RWC 1999 lo vió perder en esa instancia ante un imparable equipo neocelandés.
Nueva Zelanda es, en realidad, una especie de monstruo para el equipo escocés. La derrota de 1999 por 30 a 18 en Murrayfield fue el último de los tres fracasos en cuartos de final a manos de los All Blacks.
Los otros dos partidos fueron en 1987 y 1995. Además, también se encontraron en 1991 en el partido por el tercer y cuarto puesto, cuando los escoceces terminaron nuevamente en el lado perdedor del marcador, derrotados por 13 a 16.
Después de haber derrotado a Western Samoa en los cuartos de final , Escocia cayó ante Inglaterra en las semifinales, cuando un drop de Rob Andrew en los últimos minutos del partido significó la victoria de los ingleses por 9 a 6 en Murrayfield.
Escocia también grabó su nombre en la misma página de récords que Francia, ya que el empate 20 a 20 en su debut contra los franceses en mayo de 1987 en Chistchurch fue el
único de las cuatro RWC.
Tres años más tarde Escocia disfrutó de su mejor momento en la era moderna cuando consiguió su tercer y último Gran Slam en el torneo Cinco Naciones, un triunfo que fue mucho mas dulce todavía por haber derrotado a Inglaterra por 13 a 7 en el partido decisivo.
En el equipo escocés de ese día participaron algunos de los grandes nombres de su historia, incluyendo a Finley Calder y Gavin Hastings quien, con 227 puntos, es el jugador que más tantos anotó en una RWC.
Este año Escocia depositará su confianza sobre el capitán Brian Redpath, Simon Taylor y Gregor Townsed, entre otros, los que intentarán darle al entrenador Ian Mc Geechan -que se retirará después del torneo- una perfecta despedida.