A Jérôme Thion le llegó su primera convocatoria con el XV de Francia el pasado mes de junio. “Estaba en Perpiñán cuando me llegó la noticia” recuerda el ex jugador del USAP.
“Me pidieron entrar en la selección para la gira de verano por el Hemisferio Sur, que acepté encantado. Aunque con un poco de aprehensión por integrarme en el equipo. No obstante, debo decir que la acogida de los veteranos fue una agradable sorpresa.”
La gira como trampolín
Tras cinco meses junto a Magne, Pelous, Ibáñez, Galthié y Dominici, Thion aun está sorprendido por su buena suerte. “Ciertamente la gira de verano ha sido un trampolín para mi proyección como jugador en la Rugby World Cup”, explica.
Su primer partido como internacional fue el 14 de junio ante Argentina. También jugó contra los All Blacks. No pudo tener mejor debut para demostrar sus cualidades.
Concentración al máximo
Con el inicio de la Rugby World Cup se terminaron los períodos de prueba “El torneo significa un nivel de exigencia diferente,” admite Thion. “Todo está muy calculado, los patrones de juego son muy precisos y se fundamentan en un gran trabajo de automatización.”
Si el tipo de juego es diferente, también lo es el ambiente. “Hay más intimidad entre nosotros durante el mundial. Estamos juntos mucho tiempo y se crean nuevas relaciones. Aquí la presión es muy importante. De hecho viene del exterior, tanto de parte de los periodistas como de la gente que nos rodea. Entre nosotros todo es mucho más sosegado.”
Pensando en el mañana
A medida que se aproxima el fin de la RWC, se empieza a pensar en el futuro inmediato. Como en competición nunca hay nada seguro, es mejor poder prever lo que se avecina.
“Mi regreso a Francia me da un poco de incertidumbre. No se cómo repercutirá en mí haber jugado con el equipo nacional. Le pido consejos a Ibáñez, que me da toda la confianza posible. Pero mientras, voy a seguir concentrado en los objetivos que tenemos planteados.”
Su futuro inmediato lo sitúa en el Biarritz, donde seguirá poniéndose a prueba constantemente, con la misma eficacia y dedicación que lo ha llevado a conseguir el sueño de cualquier jugador francés de rugby.