“Para Georgia lo importante no es ganar partidos en la próxima RWC 2003, lo que buscamos con este equipo es ir mejorando en cada presentación.” Estas son las palabras del entrenador de Georgia, Claude Saurel un francés que demuestra el porqué es tan unida la relación entre el rugby de estas dos naciones.
Georgia comparte el Grupo C con Inglaterra, Sudáfrica, Samoa y Uruguay; las expectativas del entrenador pasan por mejorar el juego, poder buscar algún triunfo ante Los Teros o los samoanos y hacer buenos partidos con las dos potencias con las que se medirá en la primera fase.
Los lazos entre dos naciones
La historia del rugby georgiano está íntimamente relacionada con Francia, dentro del plantel elegido para la RWC, 20 jugadores de los 30 participan de las diferentes ligas del rugby francés y todo el cuerpo técnico tiene vínculos directos con esta nación.
El País Vasco es la puerta entre los dos países por las similitudes que hay entre ambas poblaciones, ya sea en cultura, música, bailes y hasta en el parecido físico.
Una muestra muy cercana de esta igualdad se dio hace pocos días cuando el seleccionado azul jugó en esta región francesa, la pasión con la que se vivió el encuentro fue la misma que se sintió en Georgia ante la presencia del seleccionado nacional.
Tres hombres, Tres momentos
Jacques Aspéquian fue el primero en introducir el deporte de la pelota ovalada en Georgia. Este francés se instaló en la ciudad de Tbilissi proveniente de LOU (Lyon Olympique et Universitaire) y entre 1959 y 60 logró que el rugby tenga repercusión en cuatro clubes mucho antes de que se forme la Federación en 1964.
Otro de los nombres que fue importante para Georgia fue Michel Yachvili, él fue el primer jugador en despertar la pasión del pueblo georgiano ya que sus padres habían nacido allí. Michel participó de 19 Test para Francia y afianzó aun más la simpatía entre los fanáticos georgianos por el equipo azul.
Este apellido prolongó esta tendencia cuando algunos años más tarde, dos de los tres hijos de Michel fueron jugadores de rugby y mientras uno defendió la camiseta de Georgia el otro optó por la de Francia.
Dentro de la historia del rugby, quedará grabado el nombre de Zaza Kassaschvili como uno de los pilares para el renacimiento del rugby de Georgia en los últimos tiempos. El actual vicepresidente de la Federación es un importante hombre de negocios que vivía en Montpellier (Francia) cuando Georgia se independizó de Rusia tras una guerra que devastó a la nueva nación.
Sus compatriotas le pidieron a Zaza que hiciera algo para mantener vivo el rugby de su país y este sintió el deber de hacer todo lo posible para el renacimiento de este juego.
Zaza organizó un encuentro amistoso entre Georgia y el seleccionado provincial de Languedoc –Roussillon, luego de insistir como nadie para que esto suceda. Este encuentro marcó la resurrección del rugby georgiano con una sorpresiva victoria.
Gran cantidad de jugadores, árbitros y entrenadores comenzaron a radicarse en Francia y muchos franceses hicieron lo propio.
Como Nueva Zelanda
Zaza Kassaschvili está convencido de que Georgia será en el futuro como Nueva Zelanda en unos años. Esto no es solo un deseo, él fundamenta su hipótesis en que su país tiene un 40% de población que practica este deporte siendo el deporte nacional.
Además las características físicas de los georgianos son ideales para la práctica del rugby, por lo que solo hay que esperara para ver si la predicción de Zaza se cumple en unos años.
Pero ahora, es tiempo de pensar en la RWC y no será extraño que tanto Francia como Georgia festejen una victoria del otro como propia.