Georgia obtuvo el pase directo a la cuarta ronda de clasificación en recompensa por la gran actuación en la European Nations Cup, y sabía que sólo una victoria lo llevaría directamente camino a la Copa del Mundo de Rugby 2003.
Los Lelos, como se conoce al equipo nacional, se las arreglaron para dejar a Irlanda sin tries durante 35 minutos en el segundo tiempo en Lansdowne Road, pero el daño ya estaba hecho y Georgia perdió su encuentro del Grupo A por 63-14.
Sin embargo dos semanas más tarde, el 13 de octubre del 2002, 45000 personas se amontonaron en el Boris Paichadze Stadium de Tbilisi para ver a Georgia imponerse sobre sus vecinos rusos por 17-13 y hacer olvidar la decepción de la derrota ante Tonga en el Repechaje de 1999.
En aquella ocasión Georgia, cuyo equipo de sevens había hecho historia como el primer conjunto nacional en clasificar para la final de un torneo mayor en la Copa del Mundo 2001, perdió el primer encuentro por 37-6 en Nuku’Alofa antes del incentivo moral que significó la victoria por 28-27 en Tbilisi.
En Australia Georgia hará su debut en un Mundial de Rugby, pero para los Lelos imponerse ante equipos que hayan participado en torneos anteriores no es tarea desconocida, ya que su primer victoria internacional fue en 1989 ante Zimbawe, quienes habían clasificado en 1987 y 1991.
Los Lelos también derrotaron a Rumania y España –quienes jugaron en 1999- ganando así la European Nations Cup en el 2001, y éxitos como éste implican un futuro prometedor ya que ahora hay más niños jugando al rugby en el país que nunca antes.
Por el momento, muchos de los éxitos de Georgia se pueden atribuir al hecho de que la mayor parte de su equipo nacional está basada en Francia, aunque en divisiones menores, donde fueron enviados para mejorar sus habilidades rugbísticas y falicitar su desarrollo por medio del entrenador Claude Saurel.
Los puntos fuertes de Georgia radican no sólo en un pack de forwards implacable, sino también en la pasión y el orgullo que muestran cuando visten su distintiva camiseta.