La participación de un equipo nacional en una RWC no es más que la punta del iceberg. Una inmensa parte queda oculta al gran público, lejos de la fama y los flashes, formada por técnicos y especialistas que trabajan formando a quienes llevarán las riendas del rugby en el futuro.
Los responsables de la formación de jugadores y entrenadores de Italia y Rumania hablaron con rugbyworldcup.com y explicaron las grandes líneas maestras sobre las que se desarrollará su trabajo en el futuro.
Nos atendieron Francesco Ascione, ex jugador internacional y Responsable del Área Didáctica de la Federazione Italiana de Rugby (FIR); y Daniel Mitrea, Director Técnico de la Romanian Rugby Federation (RRF) y Oficial de Desarrollo de la IRB-AER.
¿Qué repercusión ha tenido la participación del equipo nacional en la RWC 2003?
F. Ascione: La RWC 2003 está creando un interés notable en cuanto al número de seguidores, especialmente y de forma muy positiva en relación a la selección italiana. De hecho, este interés ha ayudado a aumentar la popularidad de nuestro deporte en Italia.
D. Mitrea: Los expertos en rugby de Rumania están un poco decepcionados por los resultados, aunque el progreso técnico-táctico del equipo ha sido evidente. En general, el efecto es muy positivo, especialmente en cuanto a la repercusión mediática que está teniendo el evento.
¿Cree que están en el buen camino, o por el contrario, es necesaria una reestructuración?
F. Ascione: Seguramente estamos en el camino adecuado. Así lo demuestra el hecho de que muchos de los jóvenes jugadores que han participado en la RWC 2003 con el equipo azzurri pasaron por los equipos nacionales de categorías inferiores.
D. Mitrea: Creo que hemos alcanzado un buen nivel, pero para progresar, realmente necesitamos una verdadera reestructuración, no sólo hacer cambios por apariencia. Por ello, la RRF debe involucrarse más y más en el rugby juvenil.
¿Cree que puede hablarse de la existencia de un estilo de rugby italiano / rumano?
F. Ascione: La escuela italiana existe y tiene una cultura muy consolidada, que se ha construido a lo largo de muchos años de buen trabajo y de compartir experiencias constructivas con otros países.
D. Mitrea: El rugby rumano tiene una gran tradición. La transición de pasar de un cierto estilo a otro más nuevo ha creado algunas deficiencias. Pero sólo es cuestión de pequeños reajustes que una vez conseguidos, Rumania volverá a ser el gran país de rugby que fue.
Pensando en la RWC 2007 ¿cuáles son las áreas de trabajo más importantes en la formación de los jóvenes jugadores?
F. Ascione: Tenemos necesidad de trabajar durísimo en todas y cada una de las áreas que requiere el rugby de alto nivel, y mantener una evolución constante y permanente. Si te despistas un poco, ¡¡estás perdido!!
D. Mitrea: Sin duda alguna a nivel físico, mental y táctico.
...¿y con los entrenadores?
F. Ascione: Debemos aumentar el número de entrenadores que trabajen profesionalmente en nuestros clubes. Esto conlleva a una mejora cuantitativa y cualitativa de su trabajo.
D. Mitrea: Todo lo que hablamos anteriormente no se puede conseguir sin buenos entrenadores. Incluso la RRF ha creado la Rugby Academy que formará a los entrenadores de élite del rugby rumano y también a jóvenes jugadores (sub 18).
El trabajo riguroso que desarrollan en sus países hombres como Ascione y Mitrea, es fruto de una dedicación infinita, una formación profesional impecable y una pasión por el juego a prueba de bombas.
Italia y Rumania quizás hoy no estén entre las super-potencias del rugby mundial, pero con hombres así, hasta el cielo parece alcanzable.