Samoa, o Samoa Occidental, como era conocida antes de 1997, fue el primer país de la Polinesia en reestablecer su independencia durante el siglo pasado cuando, en enero de 1962, salió del fideicomiso de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) administrado por Nueva Zelanda.
La Samoa Rugby Football Union se formó en 1924, año en que jugaron y perdieron su primer test por 6 a 0 ante Fiji en Apia, la capital del país. Sin embargo, esta unión no formó parte de la International Rugby Board hasta la primer RWC de 1987.
En Samoa, como en las otras Islas del Pacífico, el rugby es un estilo de vida y hay 12 uniones provinciales integradas por alrededor de 120 clubes donde juegan 5.000 jugadores mayores y el doble de jugadores menores, en un país que tiene una población de casi 175.000 habitantes.
Samoa, dónde el rugby fue llevado por navegantes a principios de los años 1900, ha tenido más éxitos que sus compañeros del Pacífico en el juego de 15 hombres. Su mejor momento en el rugby fue cuando derrotó a Gales durante la RWC de 1991.
Este pequeño país ha dado muchos jugadores destacados al rugby union (rugby de 15 hombres) y al rugby league (rugby de 13 hombres) y su juego está basado principalmente en los fuertes atributos físicos naturales de su gente.