Al mismo tiempo que la participación de Sudáfrica finalizaba en la RWC 2003, uno de los hijos pródigos del rugby de este país puso fin a su carrera de deportista de más de 11 años. Joost van der Westhuizen colgó la camiseta verde con el número 9 y fiel a su costumbre, ya está pensando en el futuro de su seleccionado.
En declaraciones a la sección deportiva de la BBC, Joost se mostró muy ilusionado con el futuro de su seleccionado y creer que lo mejor está por venir.
Ojo con los Springboks
“No estoy mal por haber finalizado mi carrera, me siento así porque hemos perdido el encuentro. Esa es la verdadera razón de mi malestar,” comentó el medio scrum que jugó más de 89 Test representando a su país. “Nosotros vinimos aquí para ganar la RWC. Sólo tiene que ver con eso, no es sobre mí.”
A pesar del duro golpe de haber sido eliminado por Nueva Zelanda, Joost declaró que el futuro de los Springboks está asegurado. “Si uno ve la edad de este plantel, sin tener en cuenta la mía, es un grupo joven.”
“Por la manera en que los jóvenes vienen preparados y la mentalidad con que cuentan, estoy muy impaciente por ver qué pasa con Sudáfrica dentro de cuatro años.”
“Pero esto sólo será así si el equipo se mantiene unido y se trabaja con este grupo de jugadores. Por lo que pude ver dentro del terreno de juego, estoy sonriendo pensando en el futuro.”
Un mismo barco con el mismo conductor
El manager del equipo sudafricano Gideon Sam se mostró a favor de que continúe al mando del equipo Rudolf Straeuli.
“Quiero impulsar a todos nuestros simpatizantes para que cuando regresemos a casa, piensen que si realmente queremos estar en la cima del rugby mundial necesitamos en primer lugar no tener cuestionamientos y estabilidad.”