Sudáfrica no ha tenido que clasificar para la Copa del Mundo de Rugby 2003 como recompensa por haber llegado a las semifinals en el torneo anterior, donde sufrieron su primer y única derrota durante en un Mundial: en tiempo suplementario ante el finalmente campeón Australia.
Los Springboks no participaron en los dos primeros campeonatos por el boicot a los deportes inetrnacionales durante el apartheid, pero no obstante tuvieron su papel en la creación del espectáculo votando a favor de la propuesta de organizar una Copa del Mundo de Rugby.
Sudáfrica debutó como local en 1995, anunciando su arribo a lo grande con una victoria por 27-18 sobre el actual campeón Australia en Newlands. Luego siguieron las derrotas de Rumania, Canadá, Western Samoa y Francia para llegar a la final.
En la final del 24 de junio ante Nueva Zelanda se vió a los aperturas Joel Stransky y Andrew Mehrtens convertir penales y drops hasta que, en tiempo suplementario, Merthens metió el drop ganador para hacer estallar la alegría entre una multitud de 63000 personas en el Ellis Park.
Sin embargo, el momento decisivo del torneo todavía estaba por llegar: el Presidente Nelson Mandela apareció vistiendo la camiseta de los Springboks con el número del capitán Francois Pienaar para presentar el trofeo Webb Ellis.
Pienaar es sólo uno de los jugadores que han dejado su impronta en el rugby sudafricano, el que tradicionalmente se ha basado en un potente pack de forwards. Otro de ellos es Chester Williams, quien en 1993 se convirtió en el primer jugador de color en usar la camiseta en 10 años, y quien ahora está haciendo grandes cosas como entrenador del equipo de Sevens del país.
Los Springboks actuales pueden no tener la formidable reputación e imagen de sus compatriotas campeones de la Copa del Mundo, pero todavia son capaces de causar un gran disgusto. Definitivamente a su jugador con mas partidos internacionales Joost van der Westhuizen le gustaría retirarse con un broche de oro.