Diego Ormaechea está tan bien conceptuado en su Uruguay natal que, después de haber bajado el telón de su ilustre carrera en el 2001, se le ofreció el puesto de entrenador nacional en el mismo instante en que reveló sus deseos de entrenar.
Ormaechea, uno de los mejores veterinarios de caballos de carreras de Uruguay, fue capitán del equipo nacional en su mejor momento: la RWC 1999. Este número 8 anotó el primer try en el debut, cuando derrotaron a España por 27-15 en Galashiels.
Reconocido por su implacable defensa, Ormaechea se tomó un año fuera del rugby y luego volvió para jugar con el Carrasco Polo Club, con el cuál ganó 13 campeonatos nacionales.
Ormaechea, quién hizo su debut internaconal en 1979, no tuvo el mejor de los comienzos como entrenador de Uruguay, ya que abrió la campaña de clasificación para la RWC con tres derrotas.
Sin embargo, los valores que Ormaechea le había inculcado a su equipo se hicieron evidentes y, con tres victorias como locales en Montevideo, incluyendo las primeras de la historia ante Canadá y Estados Unidos, el conjunto uruguayo consiguió la clasificación.