Derick Hougaard está llamado a ser el sucesor natural de generaciones de aperturas como Joel Stransky o ¡el mismísimo Naas Botha!
Y esto no solo lo avala su actuación en la primera fase de la Rugby World Cup 2003, en la que entró de sustituto de Louis Koen (20 minutos en el partido contra Uruguay, media hora contra Inglaterra, el partido entero contra Georgia) sino que al final se ha hecho con el puesto de apertura titular en un partido trascendente como el de Samoa (que al final vencieron fácilmente gracias en parte al acierto del apertura de 20 años)
Trayectoria certera
Su paso por los Springboks Sub 21 el pasado verano hizo de trampolín para el joven nacido en Citrusdal y actual jugador de los Blue Bulls. Entonces quedaron cuartos en el Campeonato del Mundo de su categoría disputado en Inglaterra.
Pero esto era la continuación de una trayectoria iniciada ya en 2002 cuando su actuación en la final de la Currie Cup sudafricana fue determinante con su equipo, los Blue Bulls, que derrotó a los Lions por 31 a 7. Hougaard anotó 26 puntos, rompiendo récords tan importantes como los de Naas Botha o Van Straaten.
Tras este partido los medios ya apuntaron a un apertura que daría con seguridad buenos frutos en el futuro próximo.
Dotes de creador de juego
Su educación de pateador nato, así como su contrapié hacen de Derick un jugador sin complejos, descarado, que se enfrenta pese a su corta edad a selecciones tan consagradas como Inglaterra o juega con compañeros tan expertos como el medio scrum Joost van der Westhuizen sin ponerse nervioso.
Su perfil no se acerca al apertura típico de los últimos tiempos (mide 1,76 y pesa unos 80 kg), donde la envergadura es fundamental tanto para el tackle como para patear largo, pero esto lo suple con la colocación y rapidez de movimientos.
Pese a todo, siempre está expuesto a avatares del juego como el pase clínico que recibió mediada la segunda mitad del encuentro contra Samoa y que vio cómo Brian Lima le tackleaba y noqueaba durante unos minutos. Gajes del oficio.
Ahora, el reto
El próximo encuentro de Sudáfrica servirá para medir si la progresión de este país es verdadera o no; se enfrentan probablemente a Nueva Zelanda en Melbourne el día 8 de noviembre y, al ser un partido de vida o muerte, Hougaard tendrá en este su piedra de toque para ver si su evolución es real o, solo una serie de buenos partidos que su selección ha disputado aquí en Australia.
El bravo apertura lleva hasta ahora una estadística de cuatro partidos internacionales jugados (debutó en esta RWC 2003 contra Uruguay), donde ha anotado dos tries, diez conversiones, dos penales y un drop, con un total de 39 tantos en su marcador individual.
Se coloca el primero de Sudáfrica con 19 más que su predecesor, Louis Koen. Asimismo, es el tercer jugador en haber realizado la hazaña de conseguir la “casa completa”, en esta RWC 2003, que significa lograr todo tipo de tantos (try, conversión, penal y drop) en un mismo partido, ayer contra Samoa (60 a 10) en Brisbane.