El partido número 46 de la RWC 2003, pondrá a Serge Betsen y a Richard Hill en un choque individual de vital importancia para decidir el pase a la final.
Serge Betsen, el muro
Para el partido de esta noche, el curtido y cicatrizado cuerpo de Serge Betsen, tendrá una misión principal: destrozar cualquier jugador inglés que decida correr con el balón en las manos.
A lo largo de su carrera deportiva, Betsen ha acumulado más de 200 puntos de sutura en su cuerpo, aunque es comprensible cuando uno se da cuenta de la ferocidad defensiva que tiene este jugador de 28 años, 92 kilos y 182 cms.
Betsen para el avance de adversarios constantemente, con una ferocidad asombrosa, y dice a rugbyworldcup.com, disfrutar de la experiencia: “El primer contacto del partido es muy importante, porque me permite tomar confianza y olvidarme de mis preocupaciones”.
Desde que viste el número seis, Betsen es libre de utilizar el trabajo más propio de un número siete. De hecho, Laporte usa a sus dos terceras alas, Betsen y Magne, indistintamente con una doble estrategia a izquierda y a derecha.
En el partido contra Inglaterra, el objetivo de Betsen es el de neutralizar al creador de juego, Jonny Wilkinson. Pero en caso que el apertura pase el balón, entonces debe centrarse en el primer centro Mike Catt.
Si el tercera francés consigue neutralizar a ambos jugadores, preferiblemente antes de que crucen la línea de ventaja, anulará la estructura de ataque inglesa, contribuyendo a que su equipo vaya camino de la victoria.
Lo hizo en marzo cuando Francia ganó el Test match ante Inglaterra, y teniendo en cuenta su admirable estado de forma, seguro que puede volver a repetirlo.
El silencioso pero mortal Richard Hill
El tercera línea inglés está considerado por muchos como el mejor del mundo en su puesto. Le apodan el “asesino silencioso”, en referencia a los tackles mortales que realiza constantemente mientras su presencia en el campo pasa casi desapercibida.
Pero su influencia en el equipo de Inglaterra queda lejos de ser silenciosa, y esta masa de 189 cms y 104 kilos, se enfrentará a Betsen como adversario directo.
Ha tenido algunos problemas de condición física, provocados por un reposo obligado consecuencia de una lesión en los isquiotibiales, pero este jugador, 61 veces internacional, es de vital importancia para el éxito de su equipo.
Intentará involucrar a los franceses en los rucks y mauls, y su famosa habilidad en cerrar espacios e intervalos es crucial para las aspiraciones de su equipo en ganar el partido ante Francia.