Diego Albanese fue uno de los protagonistas de la RWC jugando de wing para Argentina. Con 30 años acumula 55 caps y jugó tres Copas del Mundo defendiendo la celeste y blanca. Hoy se encuentra en Inglaterra, entrenándose y participando de la Zurich Premiership con el Leeds.
Conoce a los ingleses porque juega ante ellos en el torneo local. Conoce a Australia porque le tocó estar presente en el partido inaugural de la RWC 2003. Toma la palabra y aclara que para partidos como estos no hay favoritos.
“Lo que pudimos ver en semifinales es que los partidos empiezan a ser más cerrados y los niveles se emparejan, las que ganan son las defensas. Australia le ganó a Nueva Zelanda con una defensa que no se había visto en el Mundial. Inglaterra fue muy sólido ante Francia y jugó el clima de la mejor manera (por la lluvia)”.
Ansioso por la llegada de su segundo hijo en poco tiempo, Albanese toma un respiro y recuerda acciones de pocas semanas atrás y reflexiona sobre la eliminación argentina: “Las dos primeras semanas fue duro, me costaba bastante ver el mundial, ahora lo digerí, volví a Inglaterra y lo miro. La única manera de encarar algo como esto es mirando para adelante y eso es lo que estoy haciendo. Vivo el mundial como un espectador”.
Hablemos de Australia
Lo metemos nuevamente en la final y reconoce una virtud importante en Australia y es que ”nadie daba un peso y los tipos sacaron la chapa de jugar bajo presión, son unos maestros en eso. Contra los Lions en el 2001, después de perder dos partidos resurgieron. En el 99 lo mismo y ahora lo mismo. Tienen una experiencia de jugar partidos con una presión impresionante”.
“Por ahí la gente no lo sabe, pero la experiencia de jugar bajo presión es muy fuerte. En partidos de ese calibre, con tanto publico y tanto en juego, los mejores jugadores pueden dar un paso en falso y no fue el caso de Australia ante Nueva Zelanda. Igual va a ser difícil que vuelvan a jugar un partido como el del sábado”.
Hablemos de Inglaterra
Aprovechando que está en Inglaterra no íbamos a pasar por alto al ídolo del seleccionado de la Rosa: Jonny Wilkinson. “Después de Beckham –dice Albanese- el deportista más importante de Inglaterra es él. El lunes acá los diarios eran Wilkinson, Wilkinson, Wilkinson... Es muy merecido porque entrena, practica, no para, es súper profesional y muy humilde. A mí me toco jugar con él y juega al rugby. Otros usan su figura para protestar y sacar ventajas y él es un ejemplo de humildad y de caballerosidad”.
Pero también aclara que Inglaterra no es solo Wilkinson “mete los penales pero se fabrican por cómo jugó el equipo o porque los rivales quieren neutralizar el juego de ellos e Inglaterra es muy completo, no hay que olvidarse”.
El clima se vive en la isla y el wing argentino no puede mantenerse al margen de una fiesta que primero lo tuvo como protagonista y ahora lo tiene de invitado presencial. “Están todos muy ilusionados aquí, con todos los que hablé se tiene una fe ciega que Inglaterra va a ganar. Por lo que dicen los diarios desde el 66 que un equipo inglés no consigue algo importante, así que lo viven con mucha intensidad”.
El pronóstico es...
Solo le queda tirar un pronóstico para el gran partido, es cauto, lo medita, pero sabe que en estos partidos no hay favoritos: “Si se jugara en una cancha neutral le doy una ventaja pequeña a Inglaterra, pero Australia esta jugando en su casa”.
Se queda callado y quiere tirar uno de los dos nombres, lo tiene en la punta de la lengua, esperamos que diga uno de los dos seleccionados, es difícil pero hay que arriesgar un poco y se la juega: “si tuviera que decir algo le doy un extra muy chiquito a Inglaterra”.