Cuando EE.UU. ganó su último partido en una RWC, el medio apertura Mike Hercus tenía siete años y la película “Beverly Hills Cop 2” hacía furor en aquel mayo de 1987.
16 años es demasiado tiempo sin ganar. En realidad es el mayor período sin ganar en la historia del Torneo, lo que hace que el triunfo de las Aguilas contra Japón por 39 a 26 el pasado lunes, cobre otra dimensión.
Con dicho triunfo, EE.UU. no solo se deshizo de los enormes fantasmas que le seguían, sino que zafó de la última posición del Grupo B, y llega al último partido de esa llave contra Francia, sin nada que perder.
De acuerdo al número ocho, Dan Lyle, EE.UU. cumplió con su principal misión en esta RWC, y la victoria valió por todo el trabajo realizado.
Tarea cumplida
“Logramos nuestra meta tras haber trabajado duro para lograrlo. Tuvimos que trabajar muy fuerte en marzo y abril. La victoria nos permite entender que significa tener éxito en rugby”, agregó Lyle.
“Fue un gran triunfo en un gran estadio, con una gran multitud en el mejor escenario posible... cuando esto termine y regresemos a casa, podremos ver lo bien que Japón puede jugar y los bien que lo hicimos nosotros.... estoy seguro que servirá para el desarrollo de este deporte”, concluyó el octavo estadounidense.
Billups conforme
Por su parte el entrenador Tom Billups señaló que ya era hora de ganar y dijo que le había impresionado la actuación del equipo, especialmente su habilidad de trabajar unido y cumplir con lo planificado.
“Los triunfos en una RWC han sido difíciles de conseguir, pero no por no haberlo tratado. Tenemos un buen equipo con varios jugadores de primer orden”, agregó Billups.
Sobre Hercus, dijo que “Mike es un jugador talentoso, tiene grandes facultades. Hemos edificado nuestro juego a su alrededor y hasta este partido contra Japón, no habíamos hecho lo correcto para que se luciera.”
Francia en el camino
Ahora, EE.UU. enfrentará a Francia, el próximo viernes 31 en el WIN Stadium de Wollongong y aún cuando su objetivo en la RWC 2003 está cumplido, eso no significa que Billups se duerma en los laureles.
“Ellos son un equipo de clase mundial (dijo acerca de Francia), son grandes profesionales, aún cuando sus delanteros tiene el siete por ciento de su cuerpo de gordura.”