Chris White, quien tiene un hermano mellizo idéntico, fue otro de los que fue seducido por la fiebre del arbitraje en la adolescencia , y hizo sonar por primera vez el silbato a los 17 años después de que lo hubieran convencido para dirigir por ausencia de otro voluntario.
White, ex profesor de escuela como su compatriota Steve Lander, combinaba su rol de jugador como centro para Cheltenham, Cheltenham Saracens y Swansea University con el de árbitro antes de sumarse a Gloucester Referees Society (Sociedad de Arbitros de Gloucester) en 1990 después de lesionarse en el hombro.
Este inglés de 40 años, que también disfruta del cricket y fue capitán del tercer equipo del Cheltenham Cricket Club Allsorts, debutó en un Test ocho años más tarde en TIblisi cuando Georgia derrotó a sus vecinos rusos por 12 a 6.
Fue uno de los 16 árbitros elegidos para la RWC 1999, donde su primer partido fue el disputado entre España y Uruguay en Galashiels, seguido por el encuentro entre Francia y Namibia unos días más tarde en Burdeos.
Con casi veinte Tests a sus espaldas, dirigió la final de la Copa de Europa de 2003 entre Perpignan y Toulouse en Lansdowne Road, pero tuvo que ser reemplazado por su compatriota Tony Spreadbury a principios del primer tiempo por una lesión en el ligamento de la rodilla.
White, cuya esposa Lynne es ex jugadora de rugby, actualmente es árbitro a tiempo completo.