La semifinal de esta noche entre Francia e Inglaterra, enfrenta al mismo tiempo a dos grande mentes del rugby mundial, Bernard Laporte y Clive Woodward.
La era Woodward se ha caracterizado por dar un giro hacia el profesionalismo rugbístico, mientras que en la era Laporte se ha fundamentado en añadir más disciplina al tradicional “French flair”.
Clive Woodward
En 1997 Woodward se convirtió en el primer entrenador profesional que entrenaba a Inglaterra cuando tomó el relevo de Jack Rowel.
Antiguo estudiante de ciencias del deporte en la Loughborough University, ha estad trabajando con miras a esta Rugby World Cup desde la derrota de su selección ante Sudáfrica en 1999.
Los resultados no han podido ser más favorables: 31 victorias en los últimos 33 partidos.
En esta Rugby World Cup lidera una estructura profesional de tres entrenadores asistentes que están bajo sus órdenes. A parte del preparador físico y el analista de vídeo.
De 47 años de edad, el técnico firmó una renovación de contrato el pasado mes de julio, que le vincula al primer equipo nacional por cuatro años más.
Bernard Laporte
El técnico francés Bernard Laporte fue el entrenador más joven del rugby francés que asumió la responsabilidad, en 1999, del combinado nacional.
Entró en el cargo con la reputación y el mérito de haber conseguido el ascenso del Stade Français en tres temporadas consecutivas, rescatándolo de la cola de la Tercera División y convirtiéndolo en campeón de Francia.
Es el primer entrenador del XV de Francia que no jugó en el equipo nacional, y se ganó el apodo de “el Kaiser” por la forma tan directa que tiene de dirigirse a los jugadores en los entrenamientos.
La era Laporte ha marcado su propio estilo. Ha impuesto un rigor y disciplina nunca antes conocido en el seno del XV de Francia.
Con sus 39 años, ha recibido los elogios de la prensa francesa por su amable disponibilidad y paciencia, cualidades raramente vistas anteriormente en un entrenador francés.
Los periodistas también disfrutan con las ruedas de prensa de Laporte. Con su imagen de “profesor chiflado” su imaginativo lenguaje y frecuente uso de metáforas, ha creado escuela en las ruedas de prensa post partido.
Mientras ambos técnicos se encuentran en la cuenta atrás del partido de esta noche, ambos saben que disponen de la suficiente reputación para alcanzar la final el próximo sábado por la noche.