El sol comienza a tomar protagonismo en esta hermosa ciudad de Sídney, las flores se abren recibiendo a los turistas y le enseñan sus mejores aromas. Los parques se llenan de gente que buscan un espacio para aprovechar el buen clima que se vive en la ciudad. Sin embargo, dos contingentes se encuentran: uno es francés, el otro inglés.
Francia e Inglaterra juegan en el Telstra Stadium la semifinal de la RWC 2003 el domingo, a partir de las 20 (hora local), en un encuentro que será a pura pasión. Inglaterra tiene algunos boletos de más, pero Francia es una sorpresa y ya dejó su huella en el 99, ganándole en la misma instancia a Nueva Zelanda.
Uno fue de menor a mayor, el otro se desacomodó pero mostró su marca cuando la situación se tornó complicada. Ambos pasaron los cuartos de final ante equipos europeos y si alguno se anticipa a dar un pálpito, seguramente lo pensará dos veces antes de verbalizarlo.
Llegan bien
Inglaterra venció a Gales 28 a 17 luego de irse al descanso abajo por 10 a 3. Wilkinson mostró su efectividad con la patada y el triunfo lentamente se fue arrimando para el equipo de la Rosa que quiere obtener su primera RWC.
Francia no tuvo contemplaciones ante Irlanda y dio su mejor repertorio al ganar 43 a 21 en cuartos de final. La máquina francesa se lució y abrió la puerta para dar la sorpresa el domingo en el Telstra Stadium.
Abrá duelos de todo tipo, pero sin dudas que Michalak y Wilkinson se llevarán todas las miradas. Ambos son piezas importantes y al elevar su nivel todo el equipo siente el efecto. Wilkinson con gran precisión, Michalak con un gran juego de manos y siendo el goleador del torneo con 101 puntos. En un abrir y cerrar de ojos cualquiera de los dos puede ganar un partido con final cerrado.
Las formaciones
Clive Woodward parará a Lewsey; Robinson, Greenwood, Catt, Cohen; Wilkinson, Dawson; Dallaglio, Back, Hill; Kay, Johnson (c); Vickery, Thompson, Woodman.
El quince que Bernard Laport confió para el triunfo está formado por Brusque; Rougerie, Marsh, Jauzion, Dominici; Michalak, Galthié (c); Betsen, Harinordoquy, Magne; Thion, Pelous; Marconnet, Ibanez, Crenca.
RWC 2003
Sídney toma el color del verano, el clima acompaña con un calor que invita a entrar al pub a degustar alguna bebida. Los hinchas de los equipos que quedaron en la Copa del Mundo copan las calles de la ciudad. Neocelandeses, australianos, franceses e ingleses pululan por cada rincón y cuanto bar esté abierto.
No dan descanso, se cargan, se sacan fotos, se abrazan, y muestran el favoritismo para el otro partido. Los australianos tienen una clara ascendencia inglesa y la historia tira a la hora de elegir a uno, para los franceses Nueva Zelanda tendría que ser el ganador.
Con sus camisetas puestas muestran toda su cultura; cantan, hablan y gritan; son franceses e ingleses, es la RWC 2003, es rugby, del mejor, puro en su esencia, el momento que se espera durante cuatro años.