No son más que tres, cuatro a lo sumo. Solo un puñado de periodistas franceses han seguido las cinco ediciones de la Rugby World Cup, desde 1987 a 2003: Jean Cormier (Le Parisien), Patrick Grivaz (France Inter), Henry Bru (L’Equipe) y Jean-Michel Rascol (RTL).
En 16 años, la competición ha evolucionado a una velocidad increíble, empujada por la profesionalización del deporte.
Una Rugby World Cup exótica
Desde que en 1987 la RTL pidió a Jean-Michel Rascol que siguiera el periplo del XV de Francia por Nueva Zelanda, el joven periodista se convirtió en profesional siete años más tarde.
“Por aquel entonces los jugadores fueron un poco pioneros por ir a jugar a la otra parte del mundo.” En 1987, la primera Rugby World Cup fue organizada por Nueva Zelanda. Igualmente para los periodistas la experiencia fue un tanto exótica: el descubrimiento de un nuevo mundo.
No habían más que una docena de periodistas que siguieran al equipo de Francia en sus peregrinaciones. Hoy, más de 80 se aglutinan en el hall de los cuarteles generales del equipo en Bondi Beach.
Del ambiente familiar .....
Jean-Michel aún recuerda el Concord Oval con 20.000 espectadores “era un verdadero estadio y en el que se jugó una de las semifinales de la RWC.” Pero hoy, las semifinales se han jugado en uno de los estadios más bellos del mundo, y ante 82.000 espectadores.
¿Aún se conserva el ambiente familiar de entonces? “Hay dos equipo que aún no lo han perdido”, explica el periodista. “Nueva Zelanda que siempre está muy próxima a su público, y el equipo de Francia. Laporte, que viene de un pueblo pequeño, también le gusta la cercanía de su gente. Siempre tiene una relación muy buena con todos, incluso con los jugadores. Aunque esto no es el caso de Inglaterra, por ejemplo, donde lo han ido perdiendo poco a poco.”
Es evidente que con el advenimiento del profesionalismo en el rugby las cosas han cambiado.
Esta es la primera vez que las emisoras de radio pagan por la retransmisión. Sud Radio, la radio oficial de la RWC 2003, compró los derechos de retransmisión el pasado mes de marzo por una suma cercana a los 160.000 dólares americanos.
... al ambiente profesional
Por parte de los jugadores la presión de la victoria se ha hecho mayor. Y la competición se ha resentido por ello. “El problema, los actores”, explica Rascol.
“Cada vez más los equipos son más competitivos. El futuro de la Rugby World Cup pasa por una universalización de este deporte. En Brasil, vecina de la gran potencia rugbística de Argentina, aún hoy se preguntan por qué el balón es oval! El rugby es hoy día un deporte universal en el sentido que se juega en los cuatro puntos cardinales.”
Pero la evolución es rápida e impresionante. El último partido que jugaron Francia e Inglaterra tuvo, un domingo por la mañana, una audiencia de 9,2 millones de espectadores en Francia.
Llegará un día, quizás dentro de tres o cuatro ediciones más de la Rugby World Cup, en que el rugby será un deporte visto en China o en la India