El valiente Zinzan Brooke, ha señalado que los All Blacks avanzarán hacia su tercera final en la RWC, porque los australianos no están enfocados en la primera semifinal a jugarse esta noche en Sídney.
Ningún defensor del título ha ganado una semifinal de la RWC. También es cierto que su sentimiento influye en su elección para esta noche.
Sin embargo, Brooke que jugó 58 Tests para los All Blacks, dijo que no hay sentimentalismo en sus apreciaciones.
Si Nueva Zelanda marca primero
Si Nueva Zelanda anota primero, los All Blacks ganarán por 18 o 20 puntos, dijo Brooke, antes de señalar que Nueva Zelanda se impondrá por 12 puntos.
“Es una decisión de rugby,” dijo. “Los All Blacks no están presionados. Toda la presión está en Australia,” acotó.
“Juegan en casa, tienen toda la presión contra ellos. Los All Blacks están más tranquilos,” agregó.
Australia juega con el mismo XV que venció a Escocia 33 a 16 en cuartos de final, pero necesitará redondear una actuación de 80 minutos, no de 40 como sucedió en el segundo tiempo del partido en el que eliminó a Escocia.
Nueva Zelanda también confirmó a los hombres que superaron convincentemente a Sudáfrica, 29 a 9 en cuartos de final, en una actuación que demuestra el poder en aumento del pack de los All Blacks y que se agrega a la aptitud de los tres cuartos.
El balance
Cualquier balance sobre esta RWC, señala a Nueva Zelanda como más agresivo. Australia -quizás por la carga de ser anfitrión del torneo y defensor el título-, no ha convencido hasta la fecha, a pesar del marcador récord contra Namibia.
Los Wallabies no han superado a Nueva Zelanda en ninguno de los partidos disputados este año, por lo que la presión es aún mayor.
El área más importante será la de los tackles, donde los eficientes delanteros David Lyons, Phil Waugh y George Smith de Australia, tendrán que vérselas con los neocelandeses Jerry Collins, Richie McCaw y el capitán Rueben Thorne.
El trio que produzca los tackles más consistentes y efectivos, y robe más balones propiciando contraataques, estará al borde del triunfo.
Brooke, un ex capitán de los All Blacks que marcó 17 tries en Tests y tres drop goals, está trabajando como comentarista de televisión durante esta RWC.
Sugiere que los australianos están concentrados en los All Blacks, en detrimento de su propia campaña.
“Los Wallabies están más preocupados con Carlos Spencer y Mils Muliaina,”, señaló Brooke.
“Se están concentrando en lo que estamos haciendo y continúan sin preocuparse demasiado de su propio juego,” agregó.
Lección aprendida
La defensa Australiana ha sido muy fuerte, pero el problema de los balones que se escapan de las manos a sus jugadores (algunas inclusiones extrañas) y remates erráticos, han hecho que la línea de tres cuartos sea poco efectiva.
Nueva Zelanda ha disfrutado del éxito considerable de su veloz línea de tres cuartos, pero tuvo un susto cuando Gales en la primera fase quebró la línea de los All Blacks con cuatro tries, a pesar de haber ganado el partido por 53 a 37.
La lección dada por Gales parece que ha sido aprendida, ya que los All Blacks ajustaron el tackling y redujeron a los Springboks a solo tres penales en los cuartos de final.
La defensa de los Wallabies ciertamente que es el gran desafío que tienen los All Blacks. El partido será vigoroso durante los 80 minutos. Especialmente si los tres cuartos sostienen los pases y mantienen una actitud atacante en base a pases.
Brooke dijo que los Wallabies han decepcionado hasta el momento, incluso han fracasado en áreas donde han edificado una reputación contemporánea, como por ejemplo: el lineout.
“Se suponen que son los maestros de la lineout,” dijo Brooke. “El lineout de Nueva Zelanda ha sido mucho mejor durante todo el Torneo. En consecuencia, el lineout que había sido bueno, está bajo presión.”
En todo caso, el gran desafío de Nueva Zelanda, es mantener su estilo de juego contra un equipo que tratará de ser mucho más agresivo y habilidoso, que cualquier otro equipo que haya enfrentado en esta RWC 2003.